Cuántas prestaciones tienen los teléfonos móviles de hoy en día, pero lo poco resistentes que son. Un accidente en el water, una mala caída contra el pavimento, un “lo metí en la lavadora con los pantalones vaqueros” y adios muy buenas a los acelerómetros, pantallas táctiles y 3G varios. Los chicos de Sonim tienen claro que además de disponer de completas especificaciones los móviles deben ser más duros que Chuck Norris. Por eso se han montado un experimento donde maltratan a su XP1 hasta límites insospechados, incluso en directo.
Tras ser atropellado con un coche y sumergido en una cuba de cerveza el XP1 se enfrenta ahora a su prueba más dura. El último desafío del modelo es ser golpeado por un martillo tantas veces como haga falta para romperlo, algo que podrás ver on line (a la hora de publicación de esta noticia ya llevaba casi 35.000 impactos). Lo mejor de todo es que mientras observas el suplicio puedes incluso llamar y mandar mensajes al número del móvil para ver como el terminal los recibe y sigue funcionando.